¿En qué consiste la sesión?
Durante la sesión se combinan pases de masaje suave con la colocación de piedras calientes en puntos estratégicos. Se realiza el masaje con las piedras, deslizándolas con cuidado sobre el cuerpo, controlando la temperatura en todo momento.
El calor facilita la relajación muscular, permitiendo que el masaje sea más efectivo y agradable, sin necesidad de aplicar una presión excesiva.
Beneficios del masaje con piedras calientes
- Relaja profundamente la musculatura.
- Alivia el dolor crónico y reumático.
- Mejora la circulación sanguínea.
- Activa el sistema linfático.
- Favorece la eliminación de toxinas.
- Refuerza el sistema inmunológico.
- Reduce el estrés y la tensión acumulada.
Este tipo de masaje es especialmente recomendable en los meses de frío, ya que aporta una sensación muy reconfortante y de recogimiento.


