El reiki es una terapia de bienestar de origen japonés que, a través de la imposición de manos, ayuda a relajar el cuerpo, equilibrar la energía vital y favorecer la armonía entre cuerpo, mente y emociones.
Se utiliza como terapia complementaria para reducir el estrés, liberar tensiones y promover una sensación profunda de calma y bienestar.

El Reiki tiene su origen en Japón a principios del siglo XX. Fue desarrollado por el maestro espiritual japonés Mikao Usui, quien tras un período de estudio, meditación y retiro espiritual en el monte Kurama, afirmó haber experimentado una revelación que le permitió comprender y sistematizar esta práctica de sanación energética.
A partir de esa experiencia, Usui creó el método Usui Reiki Ryōhō, que combina:
Con el tiempo, el Reiki se difundió fuera de Japón, especialmente en Occidente, donde evolucionaron diferentes escuelas y estilos, pero manteniendo la idea central de canalizar energía para favorecer el equilibrio y el bienestar.
Los símbolos del Reiki son herramientas que ayudan a enfocar la energía durante la práctica. Se usan para distintos fines, como aumentar la energía, equilibrar emociones o trabajar a distancia. No tienen una explicación científica, pero sirven como apoyo en la concentración y la intención.
El aprendizaje del Reiki suele tener tres niveles:
Durante una sesión de Reiki, las sensaciones pueden variar mucho de una persona a otra. Algunas de las más comunes son:
También es importante saber que algunas personas no sienten nada especial, pero aun así pueden experimentar bienestar o descanso.
Después de una sesión de Reiki lo más habitual es sentirse relajado y en calma.
Muchas personas notan una sensación de bienestar y menos tensión también puede aparecer algo de cansancio suave o sueño y en algunos casos mayor claridad mental o una sensación de ligereza emocional.
A veces las emociones se vuelven más sensibles y se puede sentir más tranquilidad o incluso ganas de descansar.
Los efectos pueden notarse de forma inmediata o aparecer en horas o días posteriores.
Como recomendaciones es bueno beber agua para ayudar al cuerpo a equilibrarse descansar si lo necesitas y evitar actividades muy estresantes durante el resto del día.
También es importante escuchar cómo te sientes sin forzarte y darte un tiempo tranquilo para integrar la experiencia en general.
Se trata de respetar el ritmo del cuerpo y permitir que el bienestar se asiente de forma natural.